Matagalpa, 18 de agosto de 2026. — Hace más de dos décadas, un grupo de emprendedores se propuso un desafío: demostrar que el cacao nicaragüense podría convertirse en mucho más que una materia prima. Querían crear un chocolate que preservara la esencia de uno de los mayores tesoros agrícolas del país y que, al mismo tiempo, generara valor para los productores nacionales.
Así nació El Castillo del Cacao, una pyme que desde 2005 elabora chocolate con alto contenido de cacao, libre de leche, grasas añadidas, lecitina de soya y aditivos industriales. Cada barra reúne el carácter de dos zonas emblemáticas en el cultivo del cacao en Nicaragua: Matiguás, cuyos granos aportan delicadas notas frutales, y La Dalia, reconocida por sus matices terrosos. A esta combinación se suman café, marañón y trozos de cacao, dando vida a una receta que invita a descubrir, en cada bocado, los aromas, los sabores y la identidad de un país.

«Al inicio solo vendíamos en tiendas especializadas, hoteles y restaurantes. Pero nuestra meta siempre fue mayor: acercar un chocolate local, de alta pureza y con un profundo arraigo a la tradición cacaotera nicaragüense a un público más amplio, para que descubriera una alternativa auténtica frente a la oferta convencional del mercado», afirmó Lea Gaitán, gerente de Ventas de El Castillo del Cacao.
Ese objetivo comenzó a materializarse cuando la pyme inició su relación comercial con Walmart Nicaragua. En 2018, durante una feria comercial establecieron el primer contacto con un agente de compras. Un año después comenzaron como proveedores temporales y, en 2020, se consolidaron como proveedores permanentes con una presentación adaptada a las necesidades del mercado.

Más allá de abrir las puertas de sus tiendas, Walmart ha acompañado este proceso a través de Una Mano para Crecer, su programa de desarrollo empresarial dirigido a pequeñas y medianas empresas. Gracias a esta iniciativa, El Castillo del Cacao ha encontrado nuevas oportunidades para fortalecer su marca, ampliar sus conocimientos y consolidar su competitividad.
Como parte del programa, la empresa ha participado en iniciativas comerciales como el Growth Summit, el Mercadito Pyme, la plataforma de comercio electrónico Loolu, además de espacios de capacitación mediante webinars especializados para fortalecer sus capacidades y responder a las exigencias del mercado moderno.

«Una Mano para Crecer ha significado mucho más que un incremento en nuestras ventas. Nos ha permitido conocer mejor el mercado, innovar, ampliar nuestra presencia y variedad de productos. Todo ello ha consolidado una relación comercial con Walmart basada en la confianza y el crecimiento conjunto «, destacó Gaitán.
Precisamente, los resultados son visibles. Lo que inició con barras de chocolate de 40 gramos hoy se ha transformado en una oferta de presentaciones de 80 gramos para Walmart, reflejando un crecimiento del 100% en este período. Además, la empresa ya desarrolla negociaciones para incorporar nuevos productos a la cadena, ampliando así su portafolio.

Para El Castillo del Cacao, formar parte de Walmart representa mucho más que una relación comercial. Significa la oportunidad de seguir llevando un producto hecho en Nicaragua a más hogares y la posibilidad de proyectarse hacia nuevos mercados en Centroamérica de la mano de la compañía.
«Estar presentes en Walmart es motivo de gran orgullo para nuestra empresa. No solo refleja esfuerzo y metas alcanzadas, sino que también es compromiso con los clientes que confían en la selección que hace Walmart de sus proveedores. Nos entusiasma ofrecer un producto diseñado para el disfrute de todos y consolidarnos como una opción completamente saludable y deliciosa», precisó.


















































