Alajuela, Costa Rica. Marcapasos, válvulas cardíacas, catéteres, cables guía, sistemas de compresión y equipos para procedimientos vasculares se diseñan y manufacturan hoy en Coyol Free Zone, donde nueve empresas instaladas en el parque industrial desarrollan tecnologías destinadas a la atención de pacientes alrededor del mundo.
Las soluciones que se manufacturan en este clúster empresarial están ligadas al diagnóstico, tratamiento y prevención de padecimientos cardiovasculares, un conjunto de trastornos que afectan al corazón y los vasos sanguíneos y que, de acuerdo con la Federación Mundial del Corazón afectan la vida de alrededor de 640 millones de personas en todo el mundo.
En Costa Rica, las enfermedades cardiovasculares representan una de las principales causas de muerte y plantean un desafío que demanda fortalecer la prevención, la atención oportuna y la innovación. De acuerdo con datos de
la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) el 37,2% de la población adulta del país presenta hipertensión arterial, uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. A este panorama, se suman 36.720 nuevos casos de hipertensión notificados durante el 2025, un promedio de 100 diagnósticos diarios, según el Ministerio de Salud.
La dimensión de esta realidad se refleja en las cifras de mortalidad. En 2024, 2.269 personas fallecieron por un infarto agudo de miocardio, de acuerdo con las estadísticas vitales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). Durante ese mismo año, se registraron además 943 muertes por enfermedad isquémica crónica del corazón y 940 por hipertensión esencial (primaria), lo que evidencia el impacto de las condiciones cardiovasculares en la población.
Ante esta realidad, la innovación en salud se convierte en un aliado fundamental para el cuidado de los pacientes. En cada uno de estos avances hay manos y conocimiento costarricense: talento altamente especializado que forma parte de las cadenas de producción globales, un engranaje que permite llevar al mercado alternativas cada vez más precisas y menos invasivas para el cuidado de los pacientes.
“Detrás de cada dispositivo médico existe conocimiento especializado, procesos de alta precisión y talento humano capacitado que hace posible convertir la innovación en soluciones que llegan a pacientes en diferentes partes del mundo. El trabajo que realizan estas empresas desde Coyol Free Zone demuestra el valor que tiene Costa Rica dentro de la industria global de dispositivos médicos y su capacidad para participar en procesos de manufactura cada vez más sofisticados”, dijo Jorge Monge Víquez, Director General de CODE Development Group, empresa co-desarrolladora de Coyol Free Zone.
















































