Buenos Aires, Argentina, 27 de julio de 2026.– A los 97 años, Alberto Chab descubrió un mundo que hasta entonces le resultaba completamente ajeno: el de las redes sociales. Médico, psicoanalista y divulgador, con más de siete décadas dedicadas al estudio de la mente y los vínculos humanos, quería reunir a personas mayores de 90 años para conversar, intercambiar ideas y compartir experiencias de vida.
Su nieta Zoe le sugirió hacer una convocatoria a través de TikTok y grabaron juntos un primer video. La respuesta superó todas las expectativas: el mensaje se volvió viral y fue visto por más de dos millones de personas. En poco tiempo, Chab reunió una comunidad de cientos de miles de seguidores interesados en sus reflexiones sobre la vida, la longevidad y el paso del tiempo.
Hace poco más de un mes, en pleno desarrollo de esta nueva etapa, Alberto quedó privado del acceso a su cuenta de Instagram y por lo tanto perdió el contacto directo con la comunidad que había formado, que ya superaba los 400.000 seguidores. De un momento a otro, ese espacio de encuentro construido durante los últimos años dejó de estar a su alcance.
A los 99 años, se encuentra entonces frente a un desafío tan concreto como simbólico, empezar otra vez y decide hacerlo. Hoy reconstruye ese vínculo desde @albertodecien, su nueva cuenta en Instagram, donde continúa compartiendo sus conocimientos, experiencias y reflexiones sobre cómo vivir más y, fundamentalmente, cómo vivir mejor.

La idea que dio origen a aquella llegada a las redes también se convirtió en realidad. Desde hace más de dos años, Chab coordina -en forma presencial -un grupo excepcional integrado por hombres y mujeres de entre 93 y 99 años, que se reúnen quincenalmente para dialogar sobre los grandes temas de la vida.
«No para atender como terapeuta, sino para compartir como iguales», explica. La experiencia expresa una de las convicciones que atraviesa su pensamiento, ya que considera que la curiosidad, el deseo de aprender, el intercambio de ideas y la amistad pueden mantenerse vivos hasta edades muy avanzadas y convertirse en una verdadera fuente de bienestar.
«Hay dos cosas muy importantes que son la de tener un proyecto de vida y nunca perder el humor«, sostiene Alberto, en su libro La Necesidad Incesante, publicado por Lumen. Y agrega: «Es también una manera de entender la vida que se vincula con una filosofía que aprendí de mis padres, ‘kapará’, la capacidad de aceptar la realidad y poner aquello que sucede en perspectiva para bajar el estrés, que posiblemente sea la ‘enfermedad’ más frecuente en todo el mundo. Qué bueno que te pasó esto, porque podría haber sido mucho peor. Una forma de mirar la adversidad que no implica negarla, sino encontrar, incluso frente a las circunstancias más difíciles, un espacio desde el cual seguir adelante«.

















































