Nicaragua, junio 2026. En un contexto económico desafiante y marcado por cambios en la forma de trabajar, la venta directa continúa consolidándose como una gran alternativa de emprendimiento en el mundo basado en relaciones, confianza y escalabilidad a través de redes independientes y propuesta de valor diferenciada.
Según datos de la World Federation of Direct Selling Associations (WFDSA), el sector cuenta con más de 104 millones de emprendedores independientes en todo el mundo y genera cerca de US$ 164 mil millones en ventas globales anuales. Además, la venta directa demuestra resiliencia incluso en escenarios complejos: en 2024, el 45% de los mercados registró un aumento en las ventas minoristas, con un crecimiento superior al 11,7% en Centro y Sudamérica.
Se trata de un sistema que ha evolucionado y que hoy combina comercialización de productos, desarrollo de redes de ventas, liderazgo y herramientas de gestión cada vez más profesionalizadas y modernas.
Entre los modelos adoptados por grandes empresas del sector —como Herbalife— se encuentra el multinivel, que ofrece aún más ventajas para el emprendedor que busca crecer y ampliar sus ingresos.
La lógica del modelo multinivel legítimo
El funcionamiento del modelo legítimo de mercadeo multinivel sigue basado en la comercialización de productos a través de una relación directa del Distribuidor Independiente con el consumidor, pero con un diferencial: la posibilidad de que el emprendedor desarrolle su propia red de Distribuidores Independientes que permita llegar a más consumidores.
De esta manera, también pasa a desempeñarse como líder: motivando, entrenando y compartiendo estrategias con las personas que integran a su red, además de la posibilidad de recibir como ganancia un porcentaje sobre las ventas reales de los productos comercializados por ese grupo, es decir, por su organización descendente.
La consolidación de estas empresas también acompaña la madurez del sector en temas como transparencia, ética y compliance. Actualmente, las compañías más estructuradas de la venta directa operan bajo lineamientos establecidos por entidades como la World Federation of Direct Selling Associations (WFDSA) y por cámaras de venta directa locales, además de cumplir con las regulaciones comerciales y de protección al consumidor. También trabajan con planes de compensación auditables y políticas claras de ingresos y comunicación, fortaleciendo la sostenibilidad del negocio a largo plazo.
“La sostenibilidad del modelo depende de la venta de productos al consumidor final, y no del ingreso de nuevas personas a la red. Por eso, las empresas serias del sector invierten en productos de calidad, entrenamiento continuo, atención personalizada y prácticas alineadas con las regulaciones, los principios y el marco ético establecido” afirma Raúl Manrique, vicepresidente y director general de Herbalife para Centro y Sudamérica.
En el mercadeo multinivel legítimo, la actividad económica está asociada a la comercialización real de productos y a la construcción de relaciones de largo plazo con consumidores y con otros Distribuidores Independientes de la red. No es casualidad que empresas como Herbalife acumulen más de 45 años de trayectoria en la industria y presencia en más de 90 países en todo el mundo.
El emprendimiento del futuro
Además de la baja inversión inicial, la venta directa ha atraído cada vez a más personas por acompañar los cambios en las aspiraciones profesionales, especialmente la búsqueda de modelos más flexibles y con potencial de generación de ingresos. Este movimiento acompaña una tendencia más amplia de crecimiento del interés por el emprendimiento en distintas partes del mundo, impulsada por la búsqueda de una mayor flexibilidad en el manejo del tiempo personal.
En la venta directa, es el propio emprendedor quien define cuántas horas dedicará a su negocio y cómo desea desarrollar su actividad —ya sea en el entorno digital o en la atención presencial—, lo que permite generar ingresos adicionales o incluso, a mediano o largo plazo, convertir esta actividad en su principal fuente de ingresos.
“Además de la flexibilidad, el sector también atrae personas por el fuerte sentido de comunidad, las oportunidades de desarrollo personal y profesional impulsadas por los entrenamientos ofrecidos y la posibilidad de construir un negocio conectado con un propósito”, afirma Marisol Ahumada, vicepresidenta de Ventas de Herbalife para Centro y Sudamérica.

















































