Nicaragua, junio 2026. Mucho más allá de la flexibilidad y la respiración, la práctica de yoga también requiere atención a la alimentación. Lo que comes antes y después de la clase puede influir en la energía y la concentración necesarias para realizar las posturas e incluso en la recuperación muscular. Esto aplica tanto para modalidades más suaves y meditativas como para versiones más intensas, como vinyasa, power yoga y hot yoga.
Según la nutricionista Fabiana Cremer García, miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, mantener una alimentación equilibrada y adecuada al tipo de práctica ayuda al cuerpo a responder mejor a los ejercicios y contribuye a una experiencia más cómoda y placentera sobre el mat. “No hace falta seguir una dieta restrictiva ni compleja. Lo más importante es construir una rutina equilibrada, respetando las señales del cuerpo y las necesidades individuales de cada práctica”, explica Fabiana.
Conozca las recomendaciones de la especialista:
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Evite las comidas pesadas antes de la práctica

















































