Ávila, entre la fe y la historia

Por Gabriel Martínez Rivas | Editor Rincones 360 Grados

La fe y el arte se unen en esta milenaria ciudad de Castilla y León. Su imponente y famosa muralla nos da la bienvenida desde varios kilómetros antes de llegar. Al pasar por las puertas principales y entrar a lo interno del casco antiguo, encontramos con diferentes iglesias que dan cuenta de su encanto y del porqué Ávila fue declarada Patrimonio de la Humanidad desde 1985.

Su bien conservada muralla data del siglo XI, de estilo románico, fue construida para defenderse de ataques militares y la inició el rey Alfonso VI de León. Desde entonces ha sufrido varias reconstrucciones y hoy se alza como un destino infaltable en las guías de viajes.

También esta ciudad, de más de 150 mil habitantes, destaca en la vida de cristianos católicos. Fue acá donde en marzo de 1515 nació Santa Teresa de Jesús, monja y fundadora de la Orden de Carmelitas Descalzas, mística y escritora española que su mensaje perdura en la vida religiosa hasta el día de hoy.

Ávila se ha convertido en un centro de peregrinación hacia el museo y casa de la santa, así mismo, a las iglesias que se dispersan en toda la ciudad.

Desde el mirador de los 4 postes se divisa una vista completa de la muralla, desde acá es indispensable la foto del recuerdo y es uno de los lugares más instagrameables de la comunidad.

Su amplia variedad gastronómica es otro de los atractivos de esta ciudad, famosa por su chuletón de carne de res o un asado con verduras de la tierra que se puede degustar alrededor de las diferentes plazas de la ciudad.

La catedral es considerada la primera de arte gótico que se construyó en España y parte de su muro es meramente muralla. Su llamativo color rojo y blanco se debe a la piedra que se usó en su construcción, pues contiene grandes cantidades de óxido de hierro y se le conoce con el nombre popular de piedra sangrante, la cual se encuentra en grandes cantidades en la cantera de La Colilla, en las cercanías del municipio.

Sus vitrales y grandes columnas la hacen luminosa y llena de color; destacan en su interior los diferentes altares, capiteles de su primera construcción, su coro de madera de nogal y el órgano ibérico.

El recorrido, de más de 3 km de su muralla, desde la parte más alta hace que tengamos una idea de la inmensidad y grandeza de esta obra de ingeniería de la Edad Media. En este camino es necesario ir de calzado cómodo y preparado para subir varias gradas, al final del recorrido te das cuenta que merece la pena el esfuerzo, pues esta estructura es de las pocas que se conservan enteras en España y el mundo.

Monasterios, basílicas y conventos con diferentes corrientes artísticas se pueden visitar en Ávila, donde también tendrá un encuentro con creencias y fe religiosa. Cabe mencionar que también hay varios palacios llenos de historias y leyendas que hacen de esta visita inolvidable.

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