Sobrecostos y riesgos operativos posicionan la ética como eje estratégico en proyectos de construcción

Ante sobrecostos y desviaciones financieras que pueden oscilar entre el 10% y 15%, la gobernanza, la transparencia y la ética se consolidan como un blindaje clave para garantizar la rentabilidad y confianza en la gestión de proyectos: Academia GAYA.

México, CDMX a 29 de abril de 2026.  En un sector caracterizado por la complejidad técnica, la presión por tiempos y costos, así como la participación de múltiples actores involucrados, la ética y la transparencia se han convertido en elementos fundamentales para garantizar la viabilidad, reducir riesgos operativos y mejorar la rentabilidad de los proyectos de construcción.

Con el objetivo de abrir una conversación profesional sobre estos desafíos, GAYA reunió a líderes de la industria en el webinar «Ética, transparencia y liderazgo en la gestión de proyectos de construcción», un encuentro en el que especialistas analizaron cómo los dilemas éticos y los conflictos de interés impactan directamente en la calidad, la reputación y el éxito de los proyectos.

El panel fue moderado por Alberto Laris, Socio de GAYA, y contó con la participación de Sergio Panero, Mexico Country Manager & Regional Real Estate Lead de Turner & Townsend; Juan Pablo Serrano, fundador y CEO del despacho Serrano Plus y profesor de la carrera de arquitectura de la Universidad Iberoamericana, y Fernando Gutiérrez, socio fundador y director general de GAYA.

Durante el encuentro, los expertos coincidieron en que muchos de los problemas más costosos y fracasos financieros en proyectos complejos no necesariamente tienen un origen técnico, sino que están vinculados con decisiones tomadas bajo presión, conflictos de interés o falta de transparencia en los procesos. Ante estos conflictos, se enfatizó que la metodología y la comunicación abierta constituyen los mejores antídotos para blindar las obras contra la corrupción y la ineficiencia operativa.

Ética como base del liderazgo en proyectos

Para los especialistas, el liderazgo ético ha dejado de ser un diferenciador opcional para convertirse en un eje estructural en la dirección de proyectos. Más allá de fortalecer la toma de decisiones, hoy representa una ventaja competitiva que incide directamente en la reputación, la confianza de los stakeholders y la viabilidad de largo plazo de los desarrollos.

Al subrayar que la gestión de proyectos de construcción demanda hoy mucho más que eficiencia técnica, Fernando Gutiérrez afirmó que «los proyectos no pueden limitarse únicamente al control de costos, tiempos y calidad; también implican liderar con integridad, garantizar la transparencia en los procesos y asumir una responsabilidad comunitaria».

«La confianza es el ‘pegamento’ de la gestión de proyectos; sin ella, el costo de supervisión se dispara y la agilidad se pierde. No se trata solo de construir edificios, sino de construir relaciones basadas en certidumbre y comunicación constante».
Fernando Gutiérrez | socio fundador y director general de GAYA.

En este sentido, los expertos coincidieron en que un liderazgo verdaderamente basado en valores debe trascender la relación entre todos los actores protagónicos del proceso: el Arquitecto, el Project Manager y la Constructora junto con el cliente, para permear en toda la cadena de valor. Esto implica no solo a los equipos de trabajo y proveedores, sino también a las comunidades en donde se gestiona cada proyecto.

Por otra parte, se analizó cómo el liderazgo ético impacta de manera directa en la dinámica de ejecución.

«El liderazgo implica que las decisiones no se tomen de manera impulsiva o reactiva; es fundamental darse el tiempo para analizar el contexto, evaluar las implicaciones y actuar con criterio antes de definir un curso de acción. Incluso en ocasiones se tienen que tomar la decisión de no formar parte de un proyecto con el fin de mantener los valores. Esta coherencia y claridad fortalece la confianza interna y se reduce la fricción operativa, lo que resulta en un cumplimiento cabal de objetivos», aseguró el arquitecto Juan Pablo Serrano.

Seguridad y responsabilidad operativa

En proyectos de construcción, donde la operación se desarrolla en entornos complejos y de alto riesgo, la ética se traduce directamente en prácticas más seguras y responsables. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el sector concentra alrededor del 30% de las muertes laborales a nivel mundial, lo que subraya la urgencia de fortalecer culturas enfocadas en la prevención y la responsabilidad operativa.

«Cuando la ética se integra en la cultura del proyecto, se refuerzan la seguridad, la confianza entre equipos y la calidad en la toma de decisiones, consolidándose como uno de los activos más valiosos de nuestra práctica profesional. No se trata de un logro inmediato, sino de una construcción diaria basada en decisiones, tanto grandes como pequeñas, que exigen transparencia, la capacidad de anticiparse y una comunicación honesta y oportuna con el cliente».
Sergio Panero | Mexico Country Manager & Regional Real Estate Lead de Turner & Townsend.

De esta manera, los equipos aprenden a reportar riesgos de manera oportuna y participarán activamente en la mejora continua de los procesos, al tiempo que fortalecerán la responsabilidad individual y colectiva en cada fase del proyecto, aseguraron los expertos.

Transparencia y gobernanza en los procesos

Al analizar el tema de la transparencia, los panelistas afirmaron que ésta, en las etapas de planeación, contratación y ejecución, se consolida como un elemento clave para garantizar la confianza. De acuerdo con un análisis de McKinsey & Company, los grandes proyectos de construcción suelen enfrentar sobrecostos y desviaciones que pueden oscilar entre 10% y 15%, frecuentemente asociados a ineficiencias, falta de controles y debilidades en la gestión.

«Los problemas en proyectos complejos empiezan desde las cosas más pequeñas y se dan en el día a día, desde la pre-construcción hasta el término del proyecto. Por esta razón, la adopción de procesos auditables y una documentación clara de decisiones no es opcional; es lo que previene conflictos y fortalece la gobernanza ante una incertidumbre constante», explicó Panero.

En este contexto, la tecnología se convierte en un habilitador clave de dicha transparencia y gobernanza. En los nuevos procesos de diseño y construcción, el uso de herramientas digitales como PROCORE® para el control documental, Intelisis para la gestión presupuestal y BIM para el modelado, cuantificación y revisiones técnicas, no solo fortalece la coordinación y mejora la toma de decisiones, sino que también permite establecer una trazabilidad integral.

«A través de estas soluciones, la información se centraliza y permanece disponible, lo que facilita una comunicación y visibilidad continua 24×7 por parte de todos los involucrados y de cualquier etapa del proyecto. Conocer y trazar todos los avances, decisiones y ajustes, incrementa la transparencia, reduce riesgos de desviaciones y retrabajos, pero, sobre todo, asegura la continuidad del proyecto mediante una colaboración efectiva», explicó el experto de GAYA.

Innovación y sustentabilidad en proyectos

Al hablar del tema de transparencia, el panel también abordó la creciente relevancia de los principios ESG (Environmental, Social and Governance) en la construcción, particularmente en lo relacionado con la trazabilidad de decisiones, control, comunicación y sustentabilidad.

«Los entornos que fomentan la gobernanza de sus procesos permiten identificar oportunidades de optimización, innovación y de elevar la eficiencia operativa, al tiempo que integran de manera transversal criterios de sustentabilidad. Los proyectos más sólidos no solo se construyen con principios técnicos, sino con valores».
Juan Pablo Serrano | fundador y CEO del despacho Serrano Plus y profesor de la carrera de arquitectura de la Universidad Iberoamericana.

Al concluir, el panel coincidió en que en un entorno donde la exigencia por mayor transparencia y rendición de cuentas continúa creciendo, la gestión de proyectos de construcción evoluciona hacia un nuevo estándar basado en la integridad, la gobernanza y la colaboración.

«Como gestionadores responsables de proyectos de construcción, cualquiera que sea nuestra tarea, debemos comprometernos con una gestión de proyectos centrada en la ética, la excelencia operativa y la generación de valores, y una estructura institucional sólida que garantice una gobernanza clara, consistente y transparente, donde los procesos, decisiones y responsabilidades estén definidos y sean plenamente trazables, ya que esto contribuirá al desarrollo de una industria más confiable, atractiva para la inversión y mejor preparada para los retos del futuro», finalizó Gutiérrez.