Colombia, agosto de 2026. La productividad se ha convertido en uno de los principales retos para las pequeñas y medianas empresas colombianas. En un entorno marcado por la competencia global, consumidores cada vez más exigentes y mercados que evolucionan con rapidez, la tecnología dejó de ser un diferenciador para convertirse en un habilitador del crecimiento y la competitividad.
Las mipymes representan el 99,5% de las empresas formales del país, generan alrededor del 79 % del empleo y aportan cerca del 40 % del PIB, según la OCDE.
Sin embargo, la transformación digital no consiste simplemente en adquirir nuevas herramientas tecnológicas. El verdadero desafío está en integrarlas de manera estratégica a los procesos del negocio para hacer las operaciones más eficientes, tomar mejores decisiones y responder con mayor rapidez a las necesidades del mercado.
«La tecnología es un habilitador. Si no existe una estrategia clara de negocio y las personas no están preparadas para adoptarla, difícilmente se obtendrá el retorno esperado. Las empresas que logren combinar tecnología, talento y gestión del cambio serán las que ganen productividad, reduzcan costos y generen una mejor experiencia para sus clientes».
César Tejada | Country Manager de Noventiq Colombia

















































