En un escenario digital marcado por la abundancia de contenidos, las marcas encuentran nuevas oportunidades para conectar con sus audiencias desde una perspectiva más cercana. Para Renata Tatiana Artiles, host nicaragüense y creadora de contenido que ha colaborado con diferentes marcas, la espontaneidad adquiere cada vez mayor importancia dentro de las estrategias de comunicación.
“En un mundo donde hay mucho contenido generado por inteligencia artificial y donde existe tanta información, las audiencias siempre destacan aquel contenido que se siente espontáneo”, señala Artiles.
Desde su perspectiva, las personas buscan mensajes capaces de generar valor, pero también experiencias que se perciban naturales, cercanas y vinculadas con situaciones cotidianas.

La evolución de las plataformas digitales también ha modificado la manera en que las marcas presentan sus productos y servicios. Ya no se trata únicamente de mostrar una oferta, sino de construir conversaciones alrededor de ella. En ese contexto, los host y creadores pueden convertirse en intermediarios entre las empresas y comunidades digitales.
Artiles considera que las recomendaciones, los usos demostrados y las interacciones representan oportunidades para que una marca pueda incorporarse de manera natural a la conversación.
“La audiencia quiere ver contenidos que puedan aportar algo, ya sea una recomendación, una experiencia, un uso o una interacción”, explica la host nicaragüense.
Esta transformación plantea un desafío para el branding: conservar una identidad reconocible mientras se desarrollan contenidos capaces de sentirse menos rígidos. Para Artiles, la espontaneidad no significa improvisación absoluta, sino encontrar una manera de comunicar los valores de una empresa mediante formatos que permitan una interacción más humana con quienes reciben el mensaje.

Tatiana Artiles ve la conexión como estrategia: el nuevo valor del contenido espontáneo
La comunicación espontánea comienza a ocupar un espacio relevante dentro de las estrategias digitales porque permite que las marcas participen en conversaciones que anteriormente estaban dominadas por los formatos publicitarios tradicionales. El contenido puede presentar productos, servicios o experiencias desde una perspectiva cotidiana, facilitando nuevas formas de acercamiento.
Para Artiles, uno de los principales valores está precisamente en la capacidad de generar interacción.
“Cuando una persona recomienda algo, explica cómo lo utiliza o comparte una experiencia, puede producirse una conversación diferente alrededor de la marca”, afirma.





















































