Producción gráfica bajo demanda: menos inventario y más agilidad para retail y franquicias

El volumen mundial de impresión digital crecerá 54.3% hacia 2035, mientras la integración de impresión, corte y software hace más viables los tirajes cortos y la personalización.

El modelo de producir grandes volúmenes de materiales gráficos, almacenarlos y esperar a que llegue la demanda comienza a perder terreno en aplicaciones gráficas de ciclos cortos. La creciente demanda de personalización, las campañas de menor duración y la presión por entregar en tiempos cada vez más reducidos están impulsando a los talleres de impresión digital de gran formato a replantear cómo producen, almacenan y responden a las demandas del mercado.

De acuerdo con Smithers, el volumen mundial de impresión digital crecerá 54.3% entre 2025 y 2035, al pasar de 1.8 a 2.8 billones de equivalentes A4. La firma atribuye este avance a la incorporación de equipos de mayor productividad y a los cambios en la manera en que las empresas compran productos impresos.

Para sectores como retail y franquicias, la producción gráfica bajo demanda puede ayudar a reducir uno de los costos menos visibles de las campañas en punto de venta: imprimir materiales que terminan almacenados, desactualizados o sin utilizar. En lugar de producir grandes volúmenes de señalización, gráficos promocionales, materiales POP o piezas para exhibición desde el inicio, las empresas pueden fabricar únicamente las cantidades que necesita cada sucursal, región o periodo comercial.

«Este modelo ofrece mayor flexibilidad para responder a cambios de precios, promociones, temporadas, aperturas, lanzamientos o necesidades locales», afirma Amado Lara, vicepresidente de Desarrollo de Negocios de Roland DGA.

Detalla que, en una red de franquicias, por ejemplo, los archivos maestros pueden mantenerse centralizados para conservar la identidad de marca y, al mismo tiempo, generar versiones específicas para distintas ubicaciones. «Para el negocio, esto puede traducirse en menores inventarios, menos desperdicio, mayor control sobre los materiales y una ejecución más ágil en múltiples puntos de venta».

Cinco cambios hacia la producción gráfica bajo demanda

La impresión digital de gran formato bajo demanda modifica más que el momento de imprimir. Para empresas con múltiples campañas, sucursales o puntos de venta, también cambia la manera de administrar inventarios, actualizar materiales, personalizar mensajes y responder a necesidades comerciales específicas. Para el directivo de Roland DGA, esta evolución puede resumirse en cinco cambios:

1. Almacenar archivos en lugar de grandes inventarios impresos. Mantener diseños listos para producir permite reducir la cantidad de materiales almacenados y el riesgo de que pierdan vigencia por cambios de campaña, temporada, precios, ubicación o identidad gráfica.

2. Producir conforme surge la necesidad. Los tirajes cortos, las reposiciones puntuales y las ediciones limitadas permiten ajustar la producción a la demanda real de cada campaña, tienda o sucursal, en lugar de anticipar grandes volúmenes que después pueden quedar sin utilizar.

3. Adaptar materiales a cada mercado o punto de venta. Los flujos digitales facilitan generar versiones diferentes por tienda, ciudad, audiencia, promoción, evento o temporada. Para retailers y franquicias, esto permite combinar una identidad gráfica consistente con necesidades comerciales específicas de cada ubicación.

4. Reducir tiempos entre el archivo y la pieza terminada. La integración de impresión, corte, software y monitoreo puede eliminar pasos intermedios y agilizar preparación, configuración, administración del color, supervisión y acabado. Esto cobra relevancia cuando una promoción cambia rápidamente o debe desplegarse en múltiples puntos de venta.

5. Ampliar las aplicaciones desde un mismo flujo de producción. Una infraestructura integrada permite producir etiquetas, calcomanías, gráficos para ventanas y vehículos, señalización, exhibiciones y materiales para retail o interiores. Para las empresas, esto abre la posibilidad de ejecutar distintas piezas de una campaña con mayor coordinación y flexibilidad.

Roland DGA mostrará esta transición en FESPA México 2026

La transición hacia la impresión digital de gran formato bajo demanda también estará presente en FESPA México 2026, que se realizará del 10 al 12 de septiembre en Centro Banamex. Durante el encuentro, Roland DGA exhibirá las nuevas TrueVIS AG-640 y VG4-640, dos equipos que reflejan cómo la integración de impresión, corte, software y monitoreo puede facilitar producciones más flexibles, con tirajes cortos, cambios frecuentes entre trabajos y una menor necesidad de producir materiales con anticipación.

Para negocios como retail, franquicias y empresas con múltiples puntos de venta, este tipo de capacidades puede facilitar la producción de materiales conforme cambian promociones, temporadas, aperturas o necesidades específicas de cada ubicación, sin depender de inventarios elevados de piezas terminadas.

TrueVIS AG-640. Esta impresora/cortadora látex de 64 pulgadas integra impresión y corte para aplicaciones como gráficos para vehículos y ventanas, señalización, exhibiciones, interiores, etiquetas y calcomanías de tiraje corto. Al reducir etapas intermedias de preparación, secado, manejo y acabado, permite pasar con mayor rapidez del archivo digital a la pieza terminada, algo relevante cuando se requieren reposiciones puntuales, versiones regionales o materiales para campañas de corta duración.

TrueVIS VG4-640. La impresora/cortadora ecosolvente de 64 pulgadas está diseñada para aplicaciones como señalización, banners, gráficos para pisos, paredes, ventanas y vehículos, además de etiquetas y calcomanías. Funciones como la recuperación de configuraciones de materiales, la gestión de trabajos desde el panel y el monitoreo digital facilitan alternar entre distintos pedidos y producir materiales diversos sin depender exclusivamente de grandes tirajes.

Ambos equipos se integran con VersaWorks 7 para la preparación de archivos, administración del color y control de la producción, así como con herramientas de monitoreo que ayudan a mantener los trabajos en movimiento.

«Para las empresas que necesitan actualizar materiales de manera frecuente o desplegarlos en múltiples ubicaciones, el valor está en poder producir con mayor flexibilidad y de acuerdo con la demanda real. Integrar impresión, corte, software y monitoreo en un mismo flujo facilita atender tirajes cortos, distintas versiones y reposiciones puntuales sin depender de grandes volúmenes producidos con anticipación», concluyó Lara.