Más allá del carry trade: el reto de diversificar el patrimonio en un nuevo ciclo de tasas

El menor diferencial de tasas entre México y Estados Unidos vuelve a poner en perspectiva el riesgo cambiario y plantea una discusión de mayor alcance: cómo construir estrategias patrimoniales internacionales que no dependan de un solo ciclo financiero.

Ciudad de México, a 21 de Octubre de 2026 – El diferencial de tasas de interés entre México y Estados Unidos, uno de los factores que durante años favoreció las inversiones en pesos, se ha reducido considerablemente. El cambio está modificando las condiciones para evaluar rendimientos en ambas monedas y vuelve a poner sobre la mesa una discusión relevante para los inversionistas mexicanos: cuánto de su rentabilidad depende del diferencial de tasas y cuánto de la evolución del tipo de cambio.

De acuerdo con las decisiones de política monetaria vigentes, Banco de México mantiene su tasa objetivo en 6.50%, mientras que la Reserva Federal estadounidense elevó en septiembre su rango de referencia a 3.75%-4.00%. La diferencia entre ambas tasas se sitúa actualmente entre 250 y 275 puntos base.

El ajuste ocurre en un entorno de volatilidad cambiaria. El tipo de cambio FIX determinado por Banxico pasó de 17.96 pesos por dólar el 6 de octubre a 18.42 al día de hoy. Esto representa una depreciación del peso de aproximadamente 2.5% durante ese periodo.

Aunque el comportamiento de una divisa responde a múltiples factores, incluidos los flujos comerciales, las expectativas económicas y las condiciones financieras internacionales, estos movimientos permiten dimensionar el riesgo de las estrategias que buscan aprovechar diferencias de rendimiento entre monedas.

El carry trade y los límites del diferencial de tasas

El carry trade consiste, en términos generales, en financiar posiciones en una moneda de menor costo para invertir en instrumentos denominados en otra que ofrece mayores rendimientos. Su resultado depende tanto del diferencial de tasas como del comportamiento cambiario y, cuando corresponde, de los costos de financiamiento y cobertura.

Durante varios años, las tasas mexicanas hicieron atractivas las posiciones en pesos para inversionistas internacionales. Sin embargo, una depreciación de la moneda puede reducir o eliminar las ganancias derivadas de ese diferencial.

Para Juan Carlos Eguiarte, Country Manager de BAI Capital en México, el cambio de condiciones obliga a distinguir entre una operación financiera y una estrategia de administración patrimonial.

«Durante varios años, el diferencial de tasas hizo particularmente atractivas las posiciones en pesos, incluso para inversionistas internacionales. Pero una cosa es capturar ese diferencial y otra construir una estrategia patrimonial. El carry trade puede ser una operación financiera válida; lo que no puede ser es el fundamento de una planeación patrimonial de largo plazo», señala Eguiarte.

El estrechamiento del diferencial tampoco significa que invertir en pesos haya dejado de ser atractivo. La decisión depende de las condiciones de cada instrumento, su plazo, los riesgos asumidos y la moneda en la que el inversionista mide sus resultados.

Tener inversiones en dólares no equivale a estar diversificado

El análisis cobra especial relevancia para familias empresarias y patrimonios privados que mantienen inversiones, obligaciones y operaciones en distintas monedas.

Un portafolio puede estar denominado mayoritariamente en dólares y seguir concentrando riesgos importantes. La diversificación depende también de la correlación entre activos, la exposición sectorial, la liquidez y las jurisdicciones involucradas.

Lo mismo ocurre con las inversiones inmobiliarias internacionales. La ubicación de un activo es relevante, pero su contribución a un portafolio depende de variables como el tipo de propiedad, la demanda, la estructura de financiamiento, el horizonte de inversión y las condiciones de salida.

«Cambiar pesos por dólares puede modificar la exposición cambiaria de un inversionista, pero no resuelve automáticamente sus riesgos de concentración. Hay que entender qué activos tiene, cómo se relacionan entre sí, qué liquidez necesita y en qué moneda están sus compromisos. A partir de ahí se puede hablar de una diversificación que realmente tenga sentido», explica el experto en movilidad patrimonial.

Esta distinción resulta particularmente importante cuando las decisiones patrimoniales se toman en respuesta a movimientos de mercado de corto plazo. Un ajuste cambiario puede generar oportunidades de inversión, pero también puede llevar a asumir riesgos adicionales si no existe una estrategia previamente definida.

Movilidad Patrimonial: una visión más amplia de la diversificación

Para las familias con actividades empresariales e inversiones internacionales, las decisiones patrimoniales no se limitan a elegir instrumentos financieros.

Una compañía que mantiene operaciones comerciales en Estados Unidos puede necesitar liquidez en dólares, acceso a financiamiento, estructuras corporativas adecuadas o inversiones vinculadas con su expansión. Sus accionistas pueden tener, además, objetivos relacionados con la sucesión empresarial, la educación de sus hijos o la administración de activos en distintas jurisdicciones.

En este contexto, la Movilidad Patrimonial adquiere una dimensión financiera concreta. Implica evaluar cómo se distribuyen los activos, en qué monedas se generan los ingresos, dónde se concentran los riesgos y qué alternativas jurídicas y operativas tiene una familia para administrar su patrimonio entre distintas jurisdicciones.

Dentro de esa estrategia, los activos inmobiliarios institucionales estadounidenses representan una alternativa de inversión que debe analizarse por sus propios fundamentos económicos.

En segmentos especializados, como la vivienda estudiantil por ejemplo, el análisis considera factores como la matrícula universitaria, la oferta de alojamiento, los niveles de ocupación y las condiciones de financiamiento. También exige evaluar los riesgos asociados con la construcción, la operación y la liquidez de cada proyecto.

Algunos desarrollos pueden participar en programas federales como EB-5, que contempla una vía hacia la residencia permanente para inversionistas elegibles mediante inversiones sujetas a riesgo y requisitos de generación de empleo. El análisis de la inversión y la evaluación de los requisitos migratorios son procesos distintos, sin garantía de rendimiento ni de aprobación migratoria.

Una estrategia que no dependa del próximo movimiento del dólar

La evolución de las tasas y del tipo de cambio seguirá generando oportunidades de inversión. El error sería convertir esas oportunidades en el fundamento de una estrategia patrimonial de largo plazo.

Para BAI Capital, la diversificación internacional debe responder a objetivos financieros concretos y considerar tanto las oportunidades disponibles en México como aquellas que pueden encontrarse en otros mercados.

«No se trata de sacar capital de México cada vez que el peso se deprecia. Muchas familias tienen aquí sus empresas, sus principales activos y oportunidades importantes de crecimiento. Lo que vale la pena revisar es cómo complementar ese patrimonio, reducir riesgos de concentración y construir alternativas que sigan funcionando cuando cambien las tasas, el tipo de cambio o las condiciones de mercado», concluye Juan Carlos Eguiarte.