Octubre de 2026, Colombia. El Gobierno anunció su intención de convertir a Colombia en el primer país de Latinoamérica “nativo en inteligencia artificial (IA)” para modernizar los servicios públicos, reducir costos y mejorar la productividad estatal. David Vélez, fundador de Nubank, fue designado asesor principal ad honorem de la propuesta, que busca convertirse en política de Estado.
El documento 4144 de 2025 del Consejo Nacional de Política Económica y Social (CONPES), Política Nacional de Inteligencia Artificial, contempla más de 100 acciones hasta 2030 y una inversión prevista de $479.000 millones. Sus seis ejes incluyen gobernanza y ética, infraestructura y datos, investigación e innovación, talento, gestión de riesgos y adopción de IA en entidades públicas, empresas y territorios. El desafío será traducir esos recursos y objetivos en servicios públicos más ágiles y eficientes.
“Ser un Estado nativo en IA no significa poner la IA sobre la burocracia existente. Significa rediseñar los servicios públicos alrededor de los clientes del estado que son los ciudadanos, empresas, entidades, con datos confiables, interoperabilidad, seguridad y supervisión humana. Si automatizamos un proceso ineficiente sin transformarlo primero, simplemente estaremos haciendo más rápida la ineficiencia. Es como pavimentar los caminos de herradura, siguiendo rutas obsoletas”, asegura César Tejada, gerente general de Noventiq Colombia.
La experiencia internacional muestra que adoptar IA no garantiza resultados por sí sólo. Según las Perspectivas del Gobierno Digital 2026 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), 35 de 36 países evaluados utilizan IA en alguna función gubernamental, pero solo 14 exigen evaluaciones de riesgo antes de implementarla y apenas 10 miden su impacto financiero o no financiero.
Fortalezas y brechas en el país
Colombia presenta avances. En esa medición, la OCDE otorgó al país una calificación de 0,71 en su Índice de Gobierno Digital, ligeramente superior al promedio de 0,70 de la organización. Su mejor resultado fue en la dimensión de sector público impulsado por datos, con 0,87 frente a 0,74 del promedio de la OCDE.
Pero la misma medición evidencia brechas. Colombia alcanzó 0,68 puntos en la integración de tecnologías desde el diseño de los servicios públicos, frente a 0,75 de la OCDE, y 0,52 en infraestructura y servicios digitales compartidos entre entidades, frente a 0,71. La organización señala la necesidad de fortalecer la infraestructura de nube y las herramientas compartidas para ofrecer servicios más resilientes y escalables.
Las prioridades incluyen mejorar la calidad y el intercambio de datos, modernizar sistemas, capacitar funcionarios y proteger la información ciudadana. En abril de 2026, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) publicó lineamientos de seguridad y privacidad para sistemas de IA en entidades públicas, con directrices sobre gestión de riesgos, protección de datos, monitoreo y pruebas de seguridad.
Para el experto en IA, ciberseguridad y cloud, César Tejada, “la IA puede ser tan sólida como los datos y la infraestructura que la soportan. Si conectamos una IA a datos deficientes, sistemas desconectados o plataformas vulnerables, estaremos escalando el problema, no resolviéndolo. Seguridad, interoperabilidad, calidad del dato y control humano deben ser parte del diseño, no correcciones posteriores”.

















































