El covid-19 también afecta al Reloj del Juicio Final: estamos a 100 segundos del apocalipsis

Los científicos atómicos dejan el minutero simbólico en la misma posición que el año pasado: más cerca que nunca de la medianoche.

Cortesía ABC España

Por ABC Ciencia | España
La humanidad permanece a tan solo 100 segundos del apocalipsis. Así lo marca el Reloj del Juicio Final, un indicador que representa en minutos para la medianoche el fin de la humanidad. Ya el año pasado se colocó en su récord histórico, sobrepasando los hitos marcados por los episodios más tensos en la Guerra Fría. Y este año se mantiene en la misma posición, en gran parte por la pandemia, pero no por la expansión del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, sino por las malas decisiones políticas al gestionar el problema en todo el mundo.

«La letal pandemia de Covid-19 sirve como una ‘llamada de atención’ histórica, una ilustración vívida de que los gobiernos y las organizaciones internacionales no están preparados para manejar las amenazas que verdaderamente pueden poner fin a la civilización humana, como las armas nucleares y el cambio climático», señalan en un comunicado los responsables de esta iniciativa, el Boletín de la Junta de Ciencia y Seguridad de los Científicos Atómicos en consulta con la Junta de Patrocinadores del Boletín, que incluye a 13 premios Nobel.

Fundado en 1945 por Albert Einstein y científicos de la Universidad de Chicago que ayudaron a desarrollar las primeras armas atómicas en el Proyecto Manhattan, el Boletín de los Científicos Atómicos creó el Reloj del Juicio Final dos años más tarde, utilizando las imágenes del apocalipsis, traducido como medianoche, y la cuenta regresiva hasta cero, como en los experimentos nucleares, para transmitir amenazas a la humanidad y al planeta. Con el tiempo, el Reloj se ha convertido en un indicador de la vulnerabilidad del mundo a las catástrofes provocadas por las armas nucleares, el cambio climático y las tecnologías disruptivas en otros ámbitos. En definitiva, a cómo el hombre está propiciando su autodestrucción.

La amenaza nuclear y el cambio climático, más peligrosos que el coronavirus
En concreto, los representantes del Boletín de los Científicos Atómicos piden que se eliminen todas las armas nucleares, de las que «todavía existen más de 13.000 en todo el mundo»: «El potencial para que el mundo caiga en una guerra nuclear, un peligro siempre presente en los últimos 75 años, aumentó en 2020», afirman.

Además, a pesar de que la pandemia frenó en seco las emisiones de dióxido de carbono por los confinamientos, los científicos advierten: «durante la próxima década, el uso de combustibles fósiles debe disminuir drásticamente si se quieren evitar los peores efectos del cambio climático (…) Los incendios forestales masivos y los ciclones tropicales de 2020 son ilustraciones de la gran devastación que solo aumentará si los gobiernos no amplifican de manera significativa y rápida sus esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a cero».

Ellen Johnson Sirleaf, copresidenta del Panel Independiente de la OMS para la Preparación y Respuesta ante una Pandemia, ganadora del Premio Nobel de la Paz, y expresidenta de Liberia lanza un mensaje de esperanza ante la elección del nuevo presidente de Estados Unidos: «La nueva presidencia de Joe Biden tiene la oportunidad de reafirmar los compromisos de Estados Unidos con los valores y las instituciones del multilateralismo; no hay otra forma para que la humanidad supere los peligros que plantean las pandemias, el cambio climático y el riesgo de una guerra nuclear».

Aún con todo, advierten de que aún queda mucho camino que recorrer en el camino por acabar con la producción de armas nucleares, combatir el desafío del cambio climático y concienciar del peligro del mal uso de las nuevas tecnologías: «Faltan 100 segundos para la medianoche. ¡Despierta!».