El asteroide “potencialmente peligroso” 2001 FO32 pasó a una distancia observable desde la Tierra

Ilustración Europa Press

Por Infobae | Revista 360 Grados
El mayor asteroide que se acercará a la Tierra en 2021 tuvo este domingo la mayor aproximación al planeta de su recorrido, sin riesgo de colisión, y permitirá que los astrónomos estudien este objeto celeste.

Bautizado 2001 FO32 y de menos de un kilómetro de diámetro, pasará a 124.000 km/h, “más rápido que la mayoría de los asteroides” que circulan cerca de la Tierra, según la NASA.

El cuerpo rocoso alcanzó su punto de mayor aproximación a nuestro planeta este domingo a las 16.02 GMT. Entonces estuvo a 2.016.158 kilómetros de la Tierra, lo que equivale a unas cinco veces la distancia que hay entre la Tierra y la Luna.

“No hay riesgo de colisión con nuestro planeta”, explicó la agencia espacial estadounidense. Su trayectoria es “suficientemente conocida y regular” para descartar cualquier peligro, habían garantizado los expertos del Observatorio de Paris-PSL.

Sin embargo, el gran cuerpo rocoso está clasificado como “potencialmente peligroso”, como todos los asteroides cuya órbita se sitúa a menos de 19,5 veces la distancia entre la Tierra y la Luna y cuyo diámetro es superior a 140 metros.

Astrónomos de todo el mundo “persiguen incansablemente” esta categoría para elaborar el inventario más exhaustivo posible, subraya el Observatorio, recordando que el primer asteroide (y el más grande), Ceres, fue descubierto en 1801.

Cortesía Shutterstock.

El asteroide “2001 FO32” fue descubierto en marzo de 2001 y su trayectoria está siendo seguida desde entonces. Pertenece a la familia de asteroides geocruceros “Apolo”, que dan la vuelta al Sol en al menos un año y pueden cruzar la órbita terrestre.

“Actualmente, sabemos poco sobre este objeto, así que este encuentro tan próximo nos da una oportunidad increíble para aprender mucho” sobre él, valoró Lance Benner, científico del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, del que depende el Centro de Estudios de Objetos Próximos de la Tierra (CNEOS).

La razón del acercamiento inusualmente rápido del asteroide es su órbita muy inclinada y alargada (o excéntrica) alrededor del Sol, una órbita que está inclinada 39 grados con respecto al plano orbital de la Tierra. Esta órbita lleva al asteroide más cerca del Sol que Mercurio y dos veces más lejos del Sol que Marte.

A medida que 2001 FO32 realiza su viaje al interior del sistema solar, el asteroide gana velocidad como un patinador que rueda por un halfpipe y luego se ralentiza después de ser arrojado al espacio profundo y girar hacia el Sol. Completa una órbita cada 810 días.

Según el CNEOS, “los astrónomos amaterus en el hemisferio sur y en las bajas latitudes norte deberían poder verlo”, usando telescopios de tamaño moderado. “Deberíamos ver un punto blanco que se desplaza como un satélite”, agregó el astrónomo.

La trayectoria no tiene nada que ver con la de las estrellas fugaces, asteroides muy pequeños que forman una línea luminosa que divide el cielo en una fracción de segundo.

Ninguno de los grandes asteroides catalogados tiene opciones de estrellarse contra la Tierra en el próximo siglo.

El encuentro de este domingo es una oportunidad para que los astrónomos obtengan una comprensión más precisa del tamaño y el albedo del asteroide (es decir, qué tan brillante o reflectante es su superficie) y una idea aproximada de su composición. Esto se logra, en parte, con el uso de la Instalación del Telescopio Infrarrojo (IRTF) de la NASA, un telescopio de 3,2 metros sobre el Mauna Kea de Hawai que observará el asteroide en los días previos al acercamiento con su espectrógrafo infrarrojo, SpeX. “Estamos tratando de hacer geología con un telescopio”, dijo Vishnu Reddy, profesor asociado del Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona en Tucson.

(Con información de AFP y Europa Press)

La órbita del asteroide 2001 FO32 por el sistema solar./ Cortesía