¿Cómo afectan mi salud los vientos y el polvo?

El polvo acarrea contaminantes, heces fecales y microbios a grandes distancias, por lo que debemos estar preparados, tapar los utensilios de cocina y comida, así como el agua y los alimentos

Ya estamos en el verano con los vientos típicos de comienzo de año, polvaredas por todos lados, las cuales afectan nuestra salud de diferentes maneras, entre ellas mayores accidentes, enfermedades respiratorias, en los ojos, en la piel y gastrointestinales, explica el médico especialista en epidemiología Leonel Argüello.

“El polvo acarrea contaminantes, heces fecales y microbios a grandes distancias, por lo que debemos estar preparados, tapar los utensilios de cocina y comida, así como el agua y los alimentos, éstos últimos vienen con más polvo, lávelos”, señala Argüello.

El especialista recomienda lavarse las manos con agua y jabón con mayor frecuencia y limpiar la casa del polvo que entra para evitar alergias, parásitos, dolores de estómago, vómitos y diarreas. “Mantenga su jardín recortado y si es posible bien regado, pero deje lo que corta para que tenga una capa protectora que no levante polvo”, agregó.

Durante esta época hay un mayor riesgo de conjuntivitis o inflamación en los ojos por infección, usemos anteojos para evitarlo, no nos toquemos ni nos restreguemos con las manos sucias, lavémonos con agua si nos ha caído polvo dentro. “También podemos presentar inflamación en la nariz, garganta y pulmones, protejámonos con un trapo o mascarilla, pero humedézcala para aumentar su efecto protector. Mantengamos nuestros medicamentos al día, especialmente si padece de alergia, asma u otro problema respiratorio”, mencionó el especialista.

“Lávese con agua y jabón si su piel se ha llenado de polvo, humedezca el suelo donde los niños juegan y aumente las medidas higiénicas con ellos. Recuerde andar un pañuelo o una toallita y una botellita de agua, así estará más protegida”, explicó.

También se recomienda no quemar basura porque puede perder todo y afectar a sus vecinos. Y si fuma, que es el mayor contaminante casero, no lo haga dentro de su casa, asegúrese que la chiva o resto del cigarrillo quede totalmente apagado y no lo tire cuando va en vehículos, que es la primera causa de incendios, tampoco use fuego para cazar y asegúrese antes de salir del lugar que todo quedó totalmente apagado, recuerde, el viento revive el fuego.

“Siempre pensemos en los riesgos, revisemos nuestros alrededores y pensemos qué podría pasar aquí si hay un viento fuerte y luego tome las medidas preventivas necesarias”, finalizó.