Bilbao, la ciudad de los contrastes

Situada en el norte de España y una villa de dicho municipio, capital de la provincia y territorio histórico de Vizcaya, en la comunidad autónoma del País Vasco, esta semana nos adentramos a conocer más de esta pintoresca ciudad.

Por Gabriel Martínez Rivas | Editor Rincones
Hoy viajamos al norte de España, entre la cordillera cantábrica y el mar del mismo nombre. En este sitio nos encontramos ciudades y pueblos con encanto e idioma propios. Inmensas y tupidas montañas nos dan la bienvenida al País Vasco, donde pasamos por bancos de bruma y brisa, para después salir a claros y verdes prados con cielos azules, así sucesivamente nos vamos acercando a nuestro destino.

Rodeada por montañas y corrientes de agua fresca, la moderna y ciudad de Bilbao, capital de Viscaya, hace que su visita sea llena de contrastes.

La primera y obligatoria visita en esta ciudad es el Museo de Arte Moderno Guggenheim, el cual está junto a la ría, la que a pocos kilómetros se encuentra con el océano Atlántico; este museo lleno de obras de arte nos sorprende desde su entrada, donde encontramos a “Puppy”, una inmensa obra de arte floral con más de 20 años en las afueras de esta casa de arte y es la que da la bienvenida a sus visitantes. No podemos irnos de Bilbao sin una foto de este característico personaje.

También en el exterior del museo encontramos a “Maman”, una araña de casi 9 metros de altura, una de las esculturas más ambiciosas de la artista francesa Bourgeois y hay 6 alrededor del mundo – ¡Qué suerte tiene esta ciudad de contar con una!

Dentro del museo encontramos exposiciones permanentes y temporales, entre las que destacan las obras de Richard Serra, “La materia del tiempo”, en la cual nos perdemos y entre sus grandes láminas de acero doblado experimentamos diferentes sensaciones que solo el arte puede hacernos sentir.

En sí el edificio es una obra de arte, sus grandes espacios curvos y cóncavos permiten que nos sintamos conectados con él y formemos parte de sus complejas formas.

Caminar de noche por la orilla del río Nervión o ría de Bilbao y atravesar sus diferentes puentes, cada uno con un toque especial, hace que el trayecto sea placentero. Desde acá podemos observar sus casas de colores y el reflejo de sus modernos edificios que nos llevan directamente al casco antiguo con plazas y callecitas llenas de bares para degustar “Pintxos”, tradicionales del País Vasco; acá también podrá encontrar el teatro Arriaga, la catedral y la estación de trenes que sobresalen por su arquitectura.

Para una visita completa a Bilbao tenemos que subir a su funicular, que nos lleva hasta lo alto del monte de Artxanda, desde donde tenemos unas vistas privilegiadas tanto de la ciudad como de sus pueblos cercanos hasta perder la mirada en el horizonte azul del mar; las fotos desde acá son espectaculares y es la recomendación fotográfica de este lugar, también hay paseos por la ría en un barco que hace varios recorridos al día y desde donde se cuenta la historia y novedades de Bilbo ( en Euskera).

Gastronomía, arte, historia, naturaleza, modernidad, todo esto nos ofrece Bilbao, además de personas amables y hospitalarias que nos harán pasar un buen paseo. Tal como se dice en Euskera, “agur” (adiós), hasta la próxima entrega de otra edición de Rincones. Pueden apreciar más fotos de la ciudad aqui.

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