Aplidin, el antiviral de PharmaMar, es cien veces más potente que el tratamiento que se está usando para el Covid-19

Un estudio internacional, publicado en la prestigiosa revista «Science», confirma el alto índice terapéutico de la plitidepsina, un fármaco contra el cáncer que bloquea el virus independientemente de cuál sea su cepa.

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La Voz de Galicia | España
El fármaco contra el covid-19 de la biotecnológica gallega PharmaMar (el Aplidin) acaba de recibir un importante espaldarazo: un equipo de investigadores internacionales, liderados por el virólogo español Adolfo García-Sastre, del Hospital Monte Sinaí de Nueva York, ha publicado en la prestigiosa revista Science los primeros resultados de un estudio sobre la plitidepsina que demuestran que este fármaco, concebido inicialmente para tratar el cáncer, es cien veces más potente que el remdesivir, actualmente el único antiviral aprobado para tratar la enfermedad que provoca el SARS-CoV-2.

«Este trabajo confirma tanto la potente actividad como el alto índice terapéutico de la plitidepsina que, por su especial mecanismo de acción, inhibe este coronavirus independientemente de cual sea su mutación en su proteína “S” (cepas británica, sudafricana, brasileña o las nuevas variantes que han salido recientemente en Dinamarca)», celebra el presidente del grupo, José María Fernández Sousa.

La farmacéutica trabaja ya con agencias del medicamento para empezar el ensayo de fase 3, que se va a desarrollar en varios países. Teniendo en cuenta los tiempos que requieren estos estudios y lo que tardan los reguladores en dar su aprobación, el fármaco podría estar listo a mediados de este año. Las conclusiones de este grupo de científicos corroboran lo que PharmaMar ya había demostrado en sus últimos ensayos con pacientes, que el medicamento tiene potentes efectos antivirales.

Desde esta compañía recuerdan que es importante tener claro que el virus ha venido para quedarse, que las vacunas no lo harán desaparecer. Esto exige obligatoriamente un tratamiento que funcione bien y que sea capaz de actuar contra cualquier tipo de mutación. Y precisamente es lo que hace la plitidepsina (aplidina): no ataca a una proteína del virus, sino que bloquea la molécula diana que está dentro de nuestras células (eEF1A), que no muta, que no cambia, y que es necesaria para el SARS-CoV-2, sea cual sea la cepa.

«El virus, para replicarse, para hacerse copias, necesita algo similar a una máquina fotocopiadora, que sería esta proteína eEF1A -explican la biotecnológica-. Nosotros lo que hacemos es apagarla. Por tanto, el virus no puede hacer copias y la infección se paraliza». Eso sí, para que sea útil, el medicamento debe ser administrado en el momento adecuado, en la fase viral de la enfermedad, cuando el agente infeccioso aún está en el cuerpo haciendo daño. No se puede tardar mucho. «Es como cuando hay un incendio en una casa. Para salvarla, los bomberos tienen que llegar cuando el fuego está empezando. Las llamas tienen que ser atajadas al principio».